¿Sabes todo sobre las piscinas de agua salada y su cloración?

Las piscinas de agua salada están de actualidad. La forma más común de tratar el agua de las piscinas solía consistir en añadirle cloro químico, el cual además de irritar piel y ojos, producía un característico olor. Además de los sistemas tradicionales está la cloración salina, la cual genera cloro mediante la sal común, disuelta en agua.

 

¿Cómo es el funcionamiento de una piscina de agua salada?

Funciona de forma sencilla. Cuando instalamos el clorador, suele diluirse de 4 a 6 kilos de sal por metro cúbico.  El proceso comienza cuando el agua salada pasa por los electrodos, convirtiéndolo en hipoclorito sódico, destruyendo los patógenos del agua y la materia orgánica. Luego se vuelve a transformar en sal y así se cierra el ciclo. Luego se debe reponer la sal que se pierde según se va perdiendo agua por los lavados de los filtros.

 

¿El agua es tan salada como la que vemos en el mar?

No, de hecho, es de seis a ocho veces inferior.

 

¿Qué beneficios nos aporta la cloración salina?

  •         Salud: El agua es más suave con la cloración salina, lo quehace que la piel no pique ni se produzca enrojecimiento de los ojos, protegiendo el pelo y al ser de agua salada el bronceado se convierte en más natural.
  •         Ecológicos: Una obviedad, ya que no usa ningún producto químico, respetando el medio ambiente. Al ser un proceso cerrado, se conserva el agua en perfectas condiciones varios años, ahorrando en consumo de agua.
  •         Seguridad: Como no se usa un producto de alta toxicidad como el cloro químico, se eliminan los problemas de seguridad que puedan ocurrir.

 

¿Se puede instalar en mi piscina?

La instalación de un clorador salino se puede adaptar a cualquier piscina, no teniendo que ser de nueva construcción ni de un tipo específico.

 

¿Es caro? ¿Cuál es su mantenimiento?

No depende todo del modelo de clorador y del volumen de agua que tenga que clorarse. Respecto al mantenimiento, el agua se renueva cada varios años. El coste de este sistema viene de reponer los electrodos en caso de que se desgasten, el aporte de la sal y lo que consuma en electricidad del electrodo.

Toda esta inversión inicial suele amortizarse a lo largo de los años, ya que no se compra cloro químico, lo que evita los llenados de la piscina, reduciendo el tiempo de mantenimiento.