Principales riesgos de una mala higiene bucodental

Llevar a cabo una correcta higiene de la cavidad bucal es complicado. Para confirmar tal hecho sólo hace falta consultar el programa de centros especializados en formar a profesionales de la salud bucodental (consulta aquí: www.escolapejoan.com). La diversidad y complejidad de los temas que se estudian no es baladí.

Por ende no es de extrañar que a los ciudadanos de a pie a veces nos cueste un poco darnos cuenta de lo mucho que importa que cuidemos adecuadamente de nuestra boca. Porque los riesgos de no hacerlo están ahí y pueden ser bastante importantes, de hecho.

 

Principales consecuencias de una incorrecta higiene

Mal aliento

Las bacterias se acumulan y hacen que el aliento resultante sea bastante desagradable. A todos/as nos ha pasado eso de picar entre horas, no tener un cepillo a mano y pagar las consecuencias con un aliento que poco invita a la cercanía. Si el mal aliento es constante, deberemos consultar con un profesional de la salud.

 

Gingivitis y periodoncia

La gingivitis es un primer paso hacia la periodoncia, una enfermedad bastante grave. Pero vayamos por pasos. La gingivitis es la inflamación de las encías, muchas veces fruto de un incorrecto cepillado y ocasionando sangrados. Cuando los sangrados son constantes es importante acudir al dentista porque podríamos estar en los primeros estadios de una periodontitis, dolencia que puede acabar con la pérdida de piezas dentales y, posteriormente, incluso dar en la pérdida de masa ósea.     

El cepillado es más importante de lo que parece
El cepillado es más importante de lo que parece

 

Debilitamiento del esmalte y caries

El esmalte puede sufrir daños y si no hacemos una rutina (con flúor por ejemplo) para reforzarlo, los daños pueden ir acumulándose. Y un esmalte dañado puede ser irreversible. Lo que ocurre cuando se daña esa capa protectora del diente es que las bacterias tienen más fácil acceso al interior de la pieza dental y es fácil que nos salgan caries.

Es evidente que las caries no son nada positivo y, cuando están hay por mucho tiempo, pueden llegar hasta el nervio del diente y ocasionar dolores verdaderamente importantes. En caso de que eso suceda se puede intentar una solución conservadora como el empaste, pero es posible que no sea suficiente y haya que acabar matando el nervio de esa pieza dental para que cese el dolor. Se trata de una opción agresiva y que, aunque no es negativa, a largo plazo puede significar el debilitamiento de ese diente.

 

Enfermedades sistémicas

Y este el epígrafe grave al que muchas personas ni imaginan que puedan conducir las enfermedades dentales. Porque al fin y al cabo se trata de algo más que de sarro o de dientes picados. En casos extremos pueden producirse problemas:

  • cardiovasculares
  • respiratorios
  • reumáticos

Estas dolencias están causadas por bacteriemia, una enfermedad caracterizada por la entrada de bacterias en el torrente sanguíneo. ¿Cómo? A través de unas encías que están enfermas, por ejemplo. Así que realmente es importante que cuidemos de nuestra salud bucodental, porque puede afectar muy severamente a nuestra vida cotidiana y a nuestro estado general de salud.