Errores de higiene dental que solemos cometer

Muchas personas consideran que es más que suficiente con lavarse los dientes una vez al día después de una de las comidas principales para mantener una buena higiene dental. Pero en cualquier clínica dental de Barcelona u otras ciudades te podrán decir que esto no es suficiente. De hecho, por desconocimiento y desinformación, caemos en errores a la hora de cuidar de nuestra boca que son más habituales de lo que te podrías imaginar. Por ejemplo, debes saber que nos debemos lavar los dientes un mínimo de dos veces (idealmente, tres), y que esto es sólo el principio de la limpieza bucal…

A continuación, te hablamos de los errores más destacados y repetidos, que debes intentar evitar a toda costa.

Presionar mucho el cepillo

Hay quien cree que conseguirá mejores resultados apretando más durante el cepillado, pero lo cierto es que, sencillamente, las cerdas se doblarán al contar con más presión de la que pueden soportar. Así que los siguientes cepillados serán menos productivos, y tus dientes estarán más desprotegidos.

Ignorar la necesidad de atención de las encías

Las encías existen, y no sólo para sujetar los dientes. También debemos hacerles un poco de caso y prestarles atención durante el cepillado y, en general, la rutina de limpieza.

Si te suelen sangrar después de cada cepillado, deja de pensar que debes de estar cepillando demasiado fuerte; es posible que sufras de gingivitis. Así que acude al médico cuanto antes. Sólo un especialista puede decirte cuál es el problema.

No eliminas el sarro

El dentista es la única persona que puede hacer este trabajo, así que lo ideal es que no dejes pasar por alto tu visita anual o, mejor todavía, una vez cada seis meses.

Sólo masticas por un lado

Este hábito no sólo puede desgastar más un lado que otro de tu boca, sino que también puede llevarte a sufrir problemas auditivos.

No usas productos de limpieza adicionales

Hay personas que consideran que el uso del hilo dental y el enjuague bucal es algo complementario e innecesario, pero esta consideración es errónea. En realidad, complementan el trabajo del cepillado, pero es algo necesario para mantener tu boca a salvo y en el mejor estado posible.