Diario de una escort: Experiencia anal

diario-escort-en-barcelonaEl sexo anal es algo que hay que probar antes de morirse por lo menos una vez. Eso me dijeron a mí para convencerme. Y vaya si tenían razón. Tanta razón que el griego se ha convertido en uno de mis servicios estrella. Y eso me da cierto caché, porque hay muchas escorts que no lo practican. A algunas les da miedo que les duela, o que algún cliente tenga la polla tan grande que no les quepa. ¡Pues no saben lo que se pierden! Hace poco tiempo me llamó Alejandro, un cliente habitual, pidiendo este servicio, así que le cité en La Vie en Rose y preparé todos mis trucos para estar totalmente dilatada y recibirle con el culo bien abierto.

Tengo un ritual de preparación que sigo religiosamente. Como siempre, empecé a tocarme y a meterme poco a poco el dedo por el culo, me puse cachonda y quería ir más allá, así que desenfundé mi lubricante y uno de mis dildos. Apliqué lubricante al consolador, lo coloqué erecto sobre una silla y, mientras lo sujetaba con una mano, con la otra me separé las nalgas y me lo introduje.

Cuando llegó Alejandro, llamó a la puerta y le dejé pasar. Me pilló preparándome en la silla y se pudo muy cachondo, yo también lo estaba. Me levantó de la silla. Me sacó el consolador y me metió tres dedos mientras con la otra mano me masajeaba el clítoris. Yo empecé a gemir de placer. Y él no lo pudo soportar más. Me tiró bocabajo en la cama y me la metió por detrás hasta que los dos nos corrimos brutalmente. ¡Mmmmh, me vuelvo loca! ¡Ya tengo ganas del siguiente anal!