8 Days, el primer videojuego vasco en llegar a las grandes consolas

El 28 de febrero, saldrá al mercado de PlayStation 4 y Xbox One el primer videojuego desarrollado en Donostia, de la mano de Santa Clara Games, un sello en el que podemos encontrar a Iñaki Martínez y Álex Martín, creadores del videojuego 8 Days. Sin embargo, no se va a poder jugar en recreativas para bares.

Se trata de un videojuego para uno o dos jugadores –en modo local-, de acción en dos dimensiones, sobre dos mercenarios que trabajan para una empresa militar privada. Su primera misión consiste en viajar a Asia para resolver un embargo mundial de arroz que ha llevado a una terrible crisis: las clases altas no pueden comer sushi mientras dure. Y así comienza el juego, pero esta no es la única misión, ya que le siguen cuatro más, con giro inesperado de guion incluido.

Santa Clara Games

La empresa trabaja desde 2013 en el desarrollo para videojuegos. De hecho, 8 Days es el segundo sello de la compañía fundada por estos donostiarras, quienes comparten las tareas de guionistas y empresarios, pese a que Martínez es grafista, y Martín, programador. “No sólo es hacer juegos, sino, también, llevar una empresa”, reconoce el primero.

Dicha empresa nació en una “Game Jam”, una maratón de 48 horas en la que el objetivo final es crear su propio videojuego. En una de ellas, Álex Martín llevó a cabo un prototipo de videojuego junto con otros apasionados del sector, pero, una vez pasado el evento, estos mostraron desinterés por el título. Así pues, Marín empezó a buscar un socio con el que trabajar codo con codo, y encontró a Iñaki Martínez, quien le hizo una propuesta visual que encajó.

En el 2014, terminaron la primera versión de su primer videojuego juntos, “Hassleheart”. “Teníamos claro que no íbamos a recuperar la inversión; todo era para aprender”, aseguran.

El éxito con Sony

Santa Clara Games conoció al presidente de Sony en la Gamelab de Barcelona, en el 2014. Cuentan que conocieron a su presidente, Shuhei Yoshida, a quien le dijeron que les gustaría que su juego apareciera en las consolas de la compañía. El japonés les dio un contacto en Londres y, a partir de aquí, vieron su sueño cumplido.